Reinhard E. Matadamas Bárcena
Biología de Procariontes
Profa. Valeria Souza Saldívar
Reseña Pastel de lodo
Los datos fósiles
de cómo era la vida en los comienzos de la tierra se pueden encontrar en los
lugares menos esperados, tal es el caso del tapete microbiano encontrado en la
reserva de Cuatro Ciénegas, Coahuila (CCC). Este tapete está formado por
estromatolitos, bacterias que proliferan en lugares con presencia de carbonato
de calcio, agua, luz, sol y azufre.
Según la teoría
de Oparin, la manera en que la vida en nuestro planeta empezó a conformarse
tenía unas condiciones muy distintas a las que hoy conocemos, era una atmosfera
rica en dióxido de carbono (CO2), monóxido de carbono (CO), metano
(CH4) y agua (H2O). A partir de estos componentes se
formó una sopa primitiva rica en aminoácidos, lípidos, azucares y algunos
ácidos nucleicos que se cocinaron hasta dar origen a moléculas orgánicas de
RNA.
Este organismo
tenía que adaptarse a las condiciones poco favorables en las que vivía y en
poco tiempo fue dando origen a muchas especies distintas. Aquí surgieron las
archeas y las bacterias, estas se
alimentaban de cosas diversas, entre otras causas porque no podían producir su
propio alimento y para evitar competir por él; así aseguraban su supervivencia.
El origen de las
cianobacterias es un proceso evolutivo sorprendente, requirió una serie exacta
de pasos para que se pudieran formar. Empezó con las bacterias aerobias que se
encontraban cerca del fondo del mar (rico en O2), sin embargo este
oxigeno tenía un alto poder reductor capaz de dañar e incluso alterar las
sencillas estructuras de DNA de las bacterias. Afortunadamente había algunas
bacterias que tenían la enzima adecuada para reparar el DNA dañado, esto dio
origen a la variabilidad genética y la convirtió en una bacteria con ciclos
circadianos. Estos ciclos (distinguir el día de la noche), hacían que la
bacteria ascendiera para alimentarse de CO2 y descender en las
noches hacia el oxígeno, esto las volvió bacterias facultativas. Por
si esto no fuera sorprendente, las
bacterias que ascendían, desarrollaron pigmentos que las protegían de las
radiaciones solares, principalmente de los rayos UV, dando pie a una molécula
capaz de captar, en ondas verdes y azul de la luz, fotones de alta energía y
así obtener CO2 para combinarlo con H en un ciclo que se le denomina
Ciclo de Calvin, esta molécula es la clorofila.
Cada capa o
color del tapete microbiano es un tipo de bacteria, las primeras son aerobias
que utilizan oxígeno para metabolizar, los deshecho de éstos son utilizados por
la siguiente capa de bacterias y así sucesivamente. La función del tapete
microbiano era proporcionar un lugar adecuado para garantizar la vida de las
bacterias que se estaban formando.
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