miércoles, 11 de septiembre de 2013

Unveiling Prochlorococcus

Unveiling Prochlorococcus
Sallie W. Chisholm
Carl Woese, 2004
 
Este muy buen artículo, habla de un grandioso descubrimiento que se ha realizado, que tiene gran trascendencia e importancias al mismo tiempo.  El autor nos relata que lejos de que Prochlorococcus fuera aburrida, más bien era muy interesante, ya que conlleva una gran responsabilidad. Y también trata de hacernos comprender que sin este tipo de  cianobacteria, no existiríamos, debido a que la mitad de la fotosíntesis es producida en el océano por fitoplancton, y la casi toda la vida proviene de la fotosíntesis.

El descubrimiento de esta bacteria llevo a grandes tecnologías. Por ejemplo, antes de esta bacteria se pensaba que todos los fitoplánctones median entre 5 a 100 micrómetros, pero en los 70s observaron bacterias fotosintéticas 10 veces más abundantes y eran más chicas incluso de una micra de diámetro. Más de una década después, el desarrollo de un láser fue fundamental para ver los pigmentos y las propiedades de la luz que producían los microorganismos del océano.

Por otra parte, en esa época se produjo una gran revolución en la biología. Los científicos comprendieron la relación entre los organismos que se podía medir mediante la comparación de  secuencias realizadas en ADN de los genes compartidos universalmente de los seres humanos. Y así, se pudo preguntar ¿Prochlorococcus comparte un ancestro común con los cloroplastos de las plantas?, pues la respuesta fue no. El ancestro común de Prochlorococcus es quizás, Synechococcus, y ninguno de ellos comparte un ancestro común el cloroplasto de las plantas. Pero los siguientes años se siguieron secuenciando genes de diferentes Prochlorococcus y fueron utilizados para formar un árbol de familia. Y con esto pudieron agrupar las cepas en dos grandes grupos, de alta y de baja iluminación.

Hay 1200 genes compartidos  en Prochlorococcus, cada cepa se dota de 500 a 1200 genes adicionales, algunos compartidos con algunos de sus primos (pero no todos). Algunos determinan, lo bien que pueden protegerse de la luz alta, los tipos de nutrientes, etc. Pero en realidad la mayoría de estos genes adicionales, son un misterio total.

A todo esto, hay más de un trillón de trillones de Prochlorococcus en los océanos mundiales y cada cepa nueva secuencia, muestra 200 nuevos genes. Por tanto, la variabilidad genética es enormemente grande. Pero, ¿cada célula es única?, bueno pues sabemos que esto no es verdad, ya que cuando se reproducen la hija es idéntica.

Sin embargo, empresas están a punto de dispersar fertilizantes en el océano y esto alteraría la alimentación marina y provocaría una catástrofe, alterando también al Prochlorococcus que es el que produce un gran porciento de la fotosíntesis, aparte esta bacteria estuvo mucho antes que los humanos y probablemente sin él no existiríamos.    
 
Eduardo Arturo Jasso Sanchez   

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