La
vida: ¿es inevitable o simplemente un golpe de suerte?
Anzures Reyes Luis Ernesto
Mientras nuestro conocimiento sobre el universo se
expande y trasciende con el tiempo nos hemos percatado que la posibilidad de
encontrar vida inteligente esta cada vez más cerca, pero no solo eso sino también
otro planeta con condiciones similares
al de nuestro planeta, además que en el universo siempre hay el recurso vital
para que haya vida: energía.
Nuestra moneda de energía se llama ATP la cual la
obtenemos de nuestro alimento el cual se genera mediante enzimas, pero no
siempre estas enzimas fueron las que nos proporcionaron la energía para
sobrevivir ya que en el principio de los tiempos se hubiera necesitado mayor
cantidad de energía que la proporcionada por las enzimas.
Aunque aún no está completamente comprobado pero se tiene
la teoría de que las primeras células parecen haber obtenido su energía
mediante las moléculas de carbono de los
gases de hidrógeno y dióxido de carbono. La reacción de H2 con CO2 produce moléculas
orgánicas directamente y libera energía.
Es todo un tema
las hipótesis de cómo surgió la energía necesaria para que las células obtuvieran
energía; otra hipótesis de Mitchell sugiere
que las células no eran alimentados por las reacciones químicas, sino
más bien por una especie de choques eléctricos, específicamente por una
diferencia en la concentración de protones a través de una membrana. Debido a
que los protones tienen una carga positiva, la diferencia de concentración
produce una diferencia de potencial eléctrico entre los dos lados de la
membrana produciendo una carga tan poderosa que era capaz de brindar la energía
necesaria que necesitaban las células.
Otra hipótesis dada por Russel que se encontraba estudiando
las fuentes hidrotermales de aguas profundas Russell tenía algo mucho más
modesto en cuenta: los respiraderos hidrotermales alcalinos. Estos no son de
origen volcánico en absoluto, y no fume. Se forman como agua de mar que se filtra hacia abajo en las rocas electrón-densos
que se encuentran en el manto de la Tierra, como el mineral olivino hierro y
magnesio con el cual se producía la reacción que daba energía.
La vida en nuestro planeta se dio gracias a una serie de
reacciones y al cambio drástico que sufrieron las células siendo procariontes a
eucariontes ya que este fue el paso crucial para la biodiversidad que tenemos
en el planeta las células eucariontes son el ancestro común de todos los seres vivos,
este gran paso fue el que abrió la posibilidad de que fuéramos organismos
pensantes e inteligentes y no solo bacterias.
Este articulo nos da a pensar que la vida en otros
planetas es una posibilidad muy probable pero no como todos lo imaginamos, sino
más bien de una manera muy microscópica que con el paso del tiempo, si se dan
las condiciones necesarias podría llegar a tener una evolución similar a la
nuestra, eso sí, dentro de mucho tiempo.
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